17.4.07

San Salvador . EL AGORA elfaro.net

“Murmullos de piel” interviene el MARTE

Una multitud de telarañas hecha a base de medias femeninas usadas se han tomado las piedras de un jardín interno del Marte como la segunda obra del programa “Intervenciones” en el 2006. La obra, de la argentina Isabel Caccia, fue inaugurada la semana pasada.

Texto y fotos: Ruth Grégori cartas@elfaro.net Publicada el 08 de mayo - El Faro

Retazos de medias deshiladas, de diferentes colores y procedencias constituyen la materia prima de una obra que explora las posibilidades plásticas de una prenda íntima típicamente femenina. Se trata de “Murmullos de piel”, en la que su creadora, Isabel Caccia, hace confluir retazos de historias que en conjunto evocan condiciones de vida compartidas por las mujeres alrededor del mundo.

Para su elaboración en suelo salvadoreño, la artista solicitó donaciones de medias a la población femenil de El Salvador, y a cambio ofrecía un arreglo de uñas. Ese es el proceso que ha seguido para intervenciones similares realizadas en otros países, como España y Argentina.

Este fue uno de los aspectos que llamó la atención del jurado encargado de la selección de obras del programa. “La pieza se convierte en un performance, el proceso es parte importante de la obra”, indicó Jorge Palomo, director de programación del museo.

La adaptación de la obra es distinta en cada lugar, según el lugar “intervenido” y las historias que inspiran el acomodo del material en el mismo. En El Salvador, dice Caccia, dos cosas resultaron sorprendentes y distintivas: la reacción que tuvo al llamado de donaciones, más de cuarenta mujeres se acercaron a obsequiar sus medias y a compartir parte de sus historias. Algunas mujeres incluso volvieron y trajeron más medias. Una incluso le trajo un sacudidor que en lugar de plumas estaba hecho de retazos de medias.

Por otro lado, en la obra pueden distinguirse las medias que provienen de El Salvador por el color: las medias que se usan aquí, un país del trópico, son canela, gris y blanco. A pesar de que pueda pensarse que las medias coloridas (amarillo, fucsia, verde, azul) han sido teñidas, Caccia aclara que son los colores originales de las medias que obtuvo en Valencia, España, y que constituían el material de partida de la instalación. Así, las medias también constituyen una especie de diálogo intercultural. “Acá es como más sobrio, más natural el color. Es como un desprendimiento de la estética de cada lugar a través de las medias”, dice la artista.

Caccia ha trabajado otras obras retomando las medias femeninas: “Para mí la media es un objeto dicotómico, que cubre el cuerpo, que tiene que ver con una parte íntima y a la vez pública. Es también un objeto fetiche, un medio que utiliza la mujer para captar la atención del hombre, que ha sido representado en pinturas a lo largo de la historia”.

Pero también le interesan las posibilidades plásticas del material: “Su cualidad de transparencia, su elasticidad y hasta el sonido que produce al romperse”. La técnica consiste en quitar la parte superior y los pies para dejar los tubos de las piernas, y luego cortar la media en espiral, con lo que se obtiene un pedazo de tela más largo, que luego se puede agujerear, deshilar, estirar para crear diversas formas.

“Para mí es algo novedoso, yo las boto y no pasa nada, pero aquí hacen una instalación increíble”, dice Lolly Sandoval, una de las mujeres donadoras de medias. Sandoval, quien es también guía voluntaria del museo, dijo que se sentía parte de la obra: “Parte de mí está ahí”.

Ronald Morán, artista nacional y también creador de instalaciones, expresó que si bien el acabado final de la pieza le parecía bien, lo que más le llamaba la atención de la obra de Caccia era el traslape entre intervención y arte-acción a partir de un elemento muy íntimo: “Es como que te pidieran el cepillo de dientes, tan propio que sólo vos sabes cómo usarlo. Ese proceso de ir recolectando medias para hacer una obra, de quitar ese accesorio tan íntimo y confrontarlo con la realidad artística me intriga”.

“Las medias rotas y estiradas me produce tensión, no sé si porque vivimos en El Salvador y en todos lados vemos violencia”, dice Mayra Barraza, artista plástica salvadoreña y directora de la Galería “Azul y Blanco” que tendrá en exposición algunas fotografías de Caccia.

“La primera impresión es por el material, son como retazos de historias, y los diferentes colores representan a las mujeres de todos tipos y estatus”, dice Margarita Soriano, visitante de la exposición poco habituada a este tipo de obras. Lo que más llamó la atención de Soriano fueron los hilos: “Me siento identificada, como jaloneada de todos lados, hasta por los pelos. Para mí los hilos son como las demandas externas de la mujer. No me gustó sentir eso, es angustiante”, añadió.

“Murmullos de piel” fue inaugurada el pasado jueves cuatro de mayo, y estará a disposición del público hasta septiembre próximo.